la radiofrecuencia en el tratamiento de celulitis y flacidez LAS CARACTERÍSTICAS ELÉCTRICAS DEL TEJIDO
El medio donde actúe o lo que es lo mismo, el tipo de tejido sobre el que se aplica el componente eléctrico es una variable importante. Cada tejido posee una resistencia al paso de la corriente (es una variable de la cantidad del contenido de moléculas polares -agua - de los tejidos). Las estructuras más ricas en agua serán afectadas más intensamente por las radiofrecuencias de frecuencia más alta. La penetrabilidad de la Radiofrecuencia sobre los tejidos están condicionados por:
La Radiofrecuencia puede generar hasta 144 Julios/cm2. El tejido adiposo tiene alta impedancia y por ello genera gran cantidad de calor que favorece un efecto térmico profundo. Cuanto mayor es la Resistencia que ofrece el tejido al paso de la RF, mayor es el calor que se genera (la grasa tiene una Resistencia de 2180 Ohms, que es 10 veces mayor que la de la piel).
La resistencia eléctrica tiene relación directa con la disponibilidad de electrones muy sueltos (región del continuo), en los átomos considerados. Si están muy equilibrados y en orbitales muy profundos (cercanos al núcleo), la resistencia a la captura puede ser tan grande que podríamos hablar de auténtico aislamiento eléctrico. Esta propiedad también tiene relación con la temperatura, con la vibración de los átomos y con las dimensiones de la sustancia. Si la sección de paso del flujo de electrones disminuye, o la distancia a recorrer por los mismos aumenta, entonces la resistencia crece. La resistencia de las sustancias puede ir de prácticamente de cero ohmios, llamados superconductores, a varios millones, llamados aislantes. El cuerpo humano, que es nuestro objetivo, tiene, tomando dos electrodos entre las manos, con la piel seca, una resistencia equivalente entre 5.000 y 10.000 ohmios, pero este valor baja de forma importante en los tejidos húmedos de la boca (100 a 500 ohmios) y drásticamente cuando hemos traspasado la piel; esto lo debemos de tener en cuenta siempre. La resistencia transforma la energía de la Radiofrecuencia en calor. El organismo tiene una resistencia equivalente de 5.000 a 10.000 ohmios a través de piel seca y también se calienta al paso de una corriente. Aunque hemos hablado de aislantes no debemos de olvidar que hay diferencias de potencial para las que una sustancia deja de serlo. La energía eléctrica se convierte en calorífica. Esta conversión es cuantitativamente igual al producto de la resistencia por el cuadrado de la intensidad (Ley de Joule). Corrientes del orden de 0.1 amperios, muy pequeñas para generar calentamientos importantes, interfieren con procesos nerviosos esenciales para funciones vitales tales como el latido cardiaco. Corrientes más pequeñas, del orden de 0.01 amperios, producen acciones convulsivas en los músculos y mucho dolor. Con 0.02 amperios, por ejemplo, una persona no podría soltar un conductor y llegaría al shock. Vemos que grandes corrientes, pero también algunas tan pequeñas como 0.001 amperios, pueden producir fibrilación ventricular.
La Radiofrecuencia aplicada sobre los tejidos produce:
Los mecanismos de calentamiento del tejido están basados en la generación de julios de calor por corriente eléctrica:
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